"El imperio es eterno, pero el emperador vacila y se tambalea; dinastias enteras se derrumban y mueren en un solo estertor. De esas batallas y esas luchas no sabrá nada el pueblo; es como el retrasado forastero que no pasa del fondo de una atestada calle lateral, mientras en la plaza central estan ejecutando al rey" Franz Kafka (De la construccion de la Muralla China "Cuentos Fantasticos")
Homenaje de Leon Gieco a Claudio “Pocho” Lepratti, asesinado por la policía de Rosario mientras subido al techo del comedor infantil en el cual trabajaba gritaba “No disparen, aquí solo hay niños comiendo”. La intensa actividad en pro de los más necesitados que llevaba adelante sin fondos propios y solo con su voluntad y altruismo lo transformó en alguien sacrificable para los defensores del capitalismo salvaje en la Argentina.
“La gran patraña de los medios es intentar crear estados de opinión escudados en decirnos que nos están informando”
Este periodista, considerado como una de las voces más críticas actuales, afirma que la mayor mentira jamás contado fue la existencia de armas de destrucción masiva en Iraq, pero se muestra optimista y aseguro que ”otra información es posible frente a los medios hegemónicos”
El libro “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo” del periodista y ensayista Pascual Serrano hace un recorrido por los principales acontecimientos internacionales de los últimos años y revela que lo que sucede no es exactamente lo que nos contaron. El cofundador de la web alternativa Rebelión (www.rebelión.org) analiza las principales noticias de actualidad y nos obliga a reflexionar de un modo crítico sobre lo que vemos y leemos.
En tu libro partes de la premisa que los ciudadanos no están informados a pesar de leer o ver mucha televisión. ¿Vivimos en una gran mentira?
No me atrevo a decir que los medios mientan sistemáticamente, pero su nivel de desinformación, de retorcimiento de la realidad, de presentación alterada de la actualidad termina con el resultado de que, efectivamente, vivimos una gran mentira. Leer el resto de esta entrada »
Todos los años el mismo ritual, la misma liturgia, se reúne lo mejor de la sociedad de cuello blanco con el mayor lujo posible. No se recatan, aunque esto ni siquiera sea lo apetecido por muchos de los galardonados, acostumbrados más al duro trabajo y a superar dificultades. Difícilmente pueden encontrarse a gusto en medio de tanta etiqueta y de tanto maniquí.
¿Quiénes son los homenajeados? Principal y fundamentalmente quien otorga los premios que dispones de un presupuesto es de más de siete millones de euros y de no se sabe cuantos más de forma indirecta y un montón de vasallos a sus pies.
También son homenajeados con una fiesta que dura una semana ahora, y unas cuantas más para el numeroso jurado, pilar y valedores de la monarquía, que durante el resto del año disfruta de no se sabe cuantas reuniones de trabajo, dietas y gastos.
¿Cuál es el sentido de los Premios Príncipe de Asturias? Muy concreto: se reduce a un montaje mediático que nada tiene de científico ni de cultural, salvo alguna que otra charla de relleno. La ceremonia principesca es lo fundamental.
Los premios:
1.- Nacen por la necesidad de “legalizar” y consolidar una monarquía carente de contenido -como todas- que, para mayor incongruencia, ha sido impuesta por el dictador Franco. La misión de un Príncipe está vacía de contenidos que no sean los puramente protocolarios y ornamentales. Por ello es necesario hacer algo, como idear un “Premio” con su nombre para reunir a lo mejor y más destacado de determinadas áreas con las que poder mimetizarse con su talento y su ciencia. Es un intento de identificarse con cada uno de los premiados cada año, todos los años. Leer el resto de esta entrada »
Uno de los lugares comunes en los diferentes medios de comunicación durante las pasadas semanas en Bolivia es, sin duda, la felicitación al trabajo del Órgano Electoral por la encomiable labor en la conformación del nuevo padrón biométrico. Este padrón será el de referencia para las próximas elecciones del 6 de diciembre, en las cuales los bolivianos y las bolivianas elegirán a los y las titulares de la Presidencia y Vicepresidencia del país, y a los miembros de la Cámara de Diputados y Senadores, llamados a implementar la nueva Constitución.
Bolivia es un país con una extensión territorial que cuadriplica a la del Estado Español, con la población mas depauperada en Sudamérica, y gobernado por un Estado sin presencia ni control en ámbitos rurales (la mayoría del país), ni en sus extensas y remotas fronteras.
La tarea a acometer suponía la implementación de un padrón de última tecnología, huella dactilar incluida, entre una población constituida en un 40% por un ámbito rural sumamente disperso y en un porcentaje homólogo por distritos urbanos depauperados tales como el Plan 3000 en Santa Cruz, con una población de más de 180.000 habitantes, o la propia ciudad del Alto, con más de un millón. Por si el reto no fuera suficientemente arriesgado, el plazo marcado requería llevarlo a cabo en tiempo récord 2 meses y medio.
Desde el prisma de la cultura y práctica política europea no pocos calificarían de aventurera y la tarea hercúlea pronosticándole un seguro fracaso. Pero a Bolivia no le encajan los corsés maniqueos de la política europea, existe un abismo entre nuestra practica y la boliviana y por extensión la latinoamericana. Ese abismo se llama democracia.
El amargo chocolate colombiano de Nestlé: ¿qué tiene el sindicalismo, al que con tanta saña se ataca?
La mayoría de los medios creadores de opinión de continuo nos advierten a los ciudadanos de las penosas consecuencias para la democracia que tienen medidas adoptadas por gobiernos tales como los de Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Argentina, por supuesto Cuba, e incluso alguna crítica alcanza al Brasil de Lula. Casi siempre el factor común de los denunciados peligros para democracia tienen que ver con las intervenciones que afectan al poder económico de algunas empresas, sobretodo a las empresas de formación de opinión. Pero es llamativo que tan altruista preocupación por los valores democráticos raras veces les lleve, no ya a denunciar, sino meramente a preguntase por la suerte de los trabajadores, de las personas comunes y corrientes para quienes en una gran mayoría de los países de Latinoamérica tan dura se les presenta la vida. No es de extrañar que el sindicalismo no entre en las preocupaciones de esos medios.
Sin embargo, de forma retórica, se da por sentado que sin libertad sindical no hay democracia. Siempre y cuando, parecen decirnos, no se mal utilice esta libertad como están haciendo los trabajadores de la empresa Krafft de Argentina, por ejemplo, o los mineros de México, por poner otro ejemplo. La verdad es que, a pesar de su reconocimiento en los textos constitucionales, a pesar de los convenio 98 y 87 de la OIT, la libertad sindical es muy precaria en América Latina. En la mayoría de los países las represalias en el empleo a los trabajadores sindicalizados son moneda corriente (tampoco aquí son desconocidas). Pero, además, la legislaciones impiden constituir sindicatos de rama, con lo que el panorama es la desolación de un enjambre de pequeños sindicatos de empresa, que pueden unirse en una confederación, pero su capacidad de acción, por tanto, está mas que limitada por la propia debilidad. Leer el resto de esta entrada »
A raíz de la polémica suscitada por la manipulación de las palabras de Julio Anguita por el diario Público, aparecieron por la red innumerables manifestaciones de señalamiento por parte de distintos sectores de la izquierda ante su aparente traición, y el abandono del comunismo en favor de los derechos humanos.
Esto ha puesto sobre la mesa la estrategia que Anguita lleva planteando desde hace bastante tiempo en sus exposiciones sobre la III República: el uso de los derechos humanos como un símbolo generalmente aceptado en nuestra sociedad para afrontar la ofensiva ideológica. También ha demostrado que muchas veces, en esta izquierda nuestra, confundimos la crítica con la desconfianza y la sospecha.
Lamentablemente, el pasado viernes 2 de octubre nos dejó Joaquín Herrera, uno de los filósofos del Derecho que más lúcidamente ha sabido teorizar sobre el potencial emancipador que tienen los Derechos Humanos desde una perspectiva crítica.
Joaquín rechazaba la visión dogmática hegemónica en el ámbito jurídico. El Derecho en general, y especialmente el ámbito de derechos fundamentales, se presenta como algo separado de las demás facetas de la realidad, como un conjunto de normas que se justifican entre sí, políticamente neutrales por tomarse del mundo de las ideas, y que sólo atienden a su lógica interna. Se absolutizan y dogmatizan así los derechos, como si su plasmación en el papel equivaliese a su máxima garantía, provocando la sensación de que son ideas inmutables, derivadas de la propia racionalidad.
Resulta evidente para quien analice las condiciones de vida en el planeta que los derechos humanos se han quedado en la teoría. Si la teoría y la práctica sobre derechos humanos se cruzan y no son capaces de reconocerse, la propuesta de Joaquín pasa por reconciliar teoría y práctica, conectándolos y poniéndolos en crisis para poder transformar las realidades injustas e inequitativas. Pero no desde esa pretendida neutralidad de la lógica del Derecho (y de todas las facetas de la ideología que pretenden invisibilizar la lucha de clases), sino tomando posición desde un compromiso ético a favor de una concepción material de dignidad humana. Y nos planteaba a sus alumnos no quedarnos en la teorización, sino ser conse
cuentes con el fruto de ese análisis y tomar un compromiso militante a favor de la emancipación humana. Nos repetía insistentemente que si la teoría contradice a la práctica, peor para la teoría y no para la práctica (como defendería la visión tradicional).