Valencia contra el Plan Bolonia
Voy a dar un dato que seguramente sorprenderá. Por dos motivos: porque casa mal con los supuestos hábitos de la “generación botellón”, inactiva, conformista y resignada, y porque los medios de comunicación no le han ofrecido, saltará a la vista, el espacio que debieran. Vamos a ello: a fecha de hoy, la Universidad de Valencia casi en pleno se halla ocupada por estudiantes. Como suena: vivimos allí, dormimos allí. La facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación dio el pistoletazo de salida, encerrándose el pasado 13 de octubre; las siguientes semanas, la mecha fue prendiendo hasta alcanzar el resto de facultades: Geografía e Historia, Filología, Comuniación y Traducción, el campus de Burjassot (Ciencias) y el campus de Tarongers (Derecho, Sociología, Economía, etc….). Y este lunes, si el tiempo acompaña y las autoridades lo permiten, se unen Medicina y Psicología. ¿Sorprendente, verdad? ¿Cómo es posible que una reivindicación tan inhabitual – yo diría histórica: no tengo noticia de encierros tan generalizados y masivos en las últimas décadas – haya pasado tan desapercibida? Pues la respuesta se evidencia si preguntamos a los estudiantes por los motivos que les han llevado a coger sus colchones y a plantarse en sus facultades: el polémico y desconocido Proceso de Bolonia en materia de educación superior. Y es que – no voy a insistir en ello: mucho se ha escrito en esta web y muy poco en otros medios – han tomado conciencia de lo que está en juego: la enseñanza pública tal y como Europa la ha concebido los últimos siglos. Y decir alto y claro tal verdad incomoda a quienes, desde todos los frentes imaginables, hacen campaña por el capitalismo más salvaje y depredador.
Escribo estas líneas principalmente para promocionar este movimiento y dar cuenta de las acciones emprendidas. Porque no es el nuestro un absurdo encierro sin estrategia ni objetivos, encorsetado bajo un utópico e idealista “no a Bolonia”. Aunque el No a Bolonia sea el objetivo último, conseguirlo pasa por una serie de episodios más factibles y posibilistas; la paralización del proceso – que por cierto, entraría en la legalidad: hasta el 2010 no hay obligación de abordarlo, de forma que en teoría podría quedar un año de debate y redefinición – viene dirigida por una hoja de ruta que los estudiantes tienen bien aprendida.
En primer lugar, nos dirigimos a nuestro superior inmediato. Leer el resto de esta entrada »
sonrientes y felices (barruntando que el futuro les pertenecía), los principales periodistas y columnistas del popular diario “Puro Chile”, periódico que fue enviado a las catacumbas por el golpe militar el año 1973.